Ejercicio 7. El Amigo

Ref.: EJERCICIOS DEL SABIO HINDU RIMPOCHE

Se acuerdan amigos, en el intercambio de sus comentarios que pueden leer muy abajo en este Blog, casi al fondo, hemos hablado dela imposibilidad de nuestra educación de hacernos sentir realmente felices y me preguntaban ustedes, cuales son las técnicas por aprender a salir del hueco emocional donde nos empuja a veces el propio ego – aquí pues en esta serie de ejercicios los que queremos, podemos lograr el verdadero equilibrio del alma que proporciona la filosofía oriental, a la vez aprendiendo las técnicas de desapego como contrario al apego que normalmente es el causante de nuestros sufrimientos.

La finalidad de este ejercicio es comprender el apego. Tenemos un apego tan fuerte a ciertas personas y objetos que nos resulta difícil separarnos de ellos. Esta practica también nos ofrece la posibilidad de comprender mejor a nuestros amigos, basándonos en lo que sabemos de ellos en lugar de en lo que queremos de ellos. Asimismo, por medio del intercambio, que implica dar lo que conocemos de nosotros mismos, se ampliara nuestra capacidad y deseo de comunicarnos y de dar a los que están cerca de nosotros. Una motivación positiva es crucial en este ejercicio. El intercambio nos ayuda a comprender mejor a nuestros amigos y a nosotros mismos y, por consiguiente, a poder sentir y actuar con compasión.

La alternativa es continuar indefinidamente con nuestro comportamiento negativo, basado en un punto de vista egoísta y unilateral.

El Ejercicio

1. Primera sesión. Proyectar

Piense en una persona a la que este apegado, alguien cuya compañía le guste mucho. Puede ser cualquiera a quien se sienta muy unido: padre o madre, esposa, marido, novio, novia, amante, hijo, hija o un amigo intimo. Visualice a esa persona delante de usted y, sobre todo, sienta realmente su presencia. Dedique el tiempo que sea necesario a pensar y a proyectar de esta manera hasta que la imagen y la sensación de la presencia de dicha persona sean muy claras.

Medite así durante 10 o 15 minutos y luego tómese u corto descanso.

2. Segunda sesión. Intercambio

Al inspirar imagine que inhala al amigo que tiene delante. Al espirar se exhala a si mismo y entra en el amigo. La forma externa de su amigo y la suya propia permanecen invariables, pero el contenido se intercambia gradualmente. Todos sus sentimientos, pensamientos, sensaciones y deseos fluyen con la espiración, de uno en uno, dentro de su amigo, y los suyos entran en usted con la inspiración. No es necesario realizar el intercambio con cada una de las inspiraciones y espiraciones. Trate de mantener el flujo de ida y venida tan natural y relajado como sea posible, dando y recibiendo todo lo que surja sin censurar ni estructurar. Dedique media hora a esta fase del ejercicio. Al final de la sesión puede conservar la sensación de ser su amigo o volver a sus propias sensaciones, pero en cualquiera de los dos casos, conserve la comprensión del amigo dentro de usted.

Realice esta meditación una vez al dia durante cuarenta y cinco minutos, a lo largo de tres a cuatro semanas. Al ir avanzando, utilice diferentes amigos como objetos de la meditación.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Powered by WordPress.
Theme: Tiles by Viva Themes.