Vitaminas Emocionales

Una planta necesita nutrientes para crecer. De hecho, todo ser vivo debe recibir aportes del medio para poder desarrollarse. Una relación de pareja emocionalmente ecológica no será posible si no cuidamos de nuestro propio bienestar. Solo así estaremos en condiciones de proporcionar vitaminas emocionales al otro. Las vitaminas emocionales nos ayudan a crecer y a vivir de forma más equilibrada y feliz.

Podemos mencionar algunos de indispensables:
Tienen su origen en una buena comunicación. Cuando uno ama a otro es importante decirle lo que nos gusta y valoramos de el, siempre desde una posición de sinceridad y honestidad y nunca para manipularlo o conseguir algo que deseamos. “Me ha gustado mucho lo que has hecho“,` `Te felicito por lo que has logrado“, “Admiro tu conducta generosa“, “Estoy convencido de que puedes resolverlo“. A todos nos gusta rodearnos de personas positivas. Cuantas veces pensamos algo positivo del otro y nos lo guardamos para nosotros! Son vitaminas emocionales desperdiciadas.

Abrazar:
El contacto físico con nuestra pareja es esencial. El abrazo nos permite ser conscientes de nuestro contorno corporal y de nuestros límites físicos. Pero un abrazo no se limita al contacto. Abrazar es una forma de comunicación intensa. El abrazo acoge la totalidad del otro, nos permite sentir su calidez, piel con piel, brazos enlazados, dejándonos ir, con confianza total y desprendimiento. En el abrazo notamos su aroma y su aliento de vida. Sabemos que está cercano, posible y en nuestro presente. Pedir, dar y saber recibir abrazos es una parte indispensable de nuestra comunicación de pareja. En el abrazo desaparecen las barreras, las protecciones y las defensas porque desaparece el miedo y nos sentimos acogidos.

Sonreír:
La sonrisa forma parte de nuestra evolución como especie. Dentro de nuestra mímica es una expresión plenamente social. Es una llave que abre muchas puertas. Amplia nuestra boca como si quisiera captar los estímulos externos sin perderse uno, es optimista; a veces se abre dispuesta a dejar entrar las sorpresas y todo lo bueno que llega. Recibir a alguien con una sonrisa es comunicarle que nos agrada, atrae y estamos deseosos de compartir. La sonrisa nos mueve emociones y actitudes positivas, nos predispone a relacionarnos, es portadora de confianza y puede expresar ternura y placidez. Lo contrario de la sonrisa es el gesto de boca y dientes apretados, que suele ir con el corazón apretado, cerrado al otro, inquieto, miedoso, desconfiado, terco o resentido.
Una sonrisa trae consigo nuevas sonrisas y posibilidades en la relación. Cuando sonreímos le decimos al otro que estamos bien con nosotros mismos y que nos place estar con él. Cultivar la alegría interior nos permite un acceso fácil a la sonrisa. Y esta alegría nace de la sencillez, la generosidad, la humildad, la empatía y la naturalidad.

Caricias:
Son cargas de alegría sencillas, pero eficaces e insustituibles, porque el tacto tiene un gran poder de comunicación. Las caricias tienen muchas formas: un pequeño toque, una mano que se acerca y se apoya por un segundo en la mejilla; deslizar los dedos arriba y abajo suavemente por la piel, un masaje en las manos o en los pies; dibujar el contorno de los labios; rodear con el brazola espalda del otro, entrelazar las manos…El tacto es una comunicación primaria que no miente y todo un mundo por si mismo. Un paseo por el cuerpo del otro es siempre nuevo, misterioso y nos ofrece la posibilidad de ser creativos en la comunicación. La relación de pareja se alimenta de caricias. Uno sabe cuando la pareja tiene el canal del tacto abierto, porque también acaricia en la forma de mirarse, de sonreírse y de hablarse.

Expresar agradecimiento:
Es todo lo contrario de dar por supuesto, y lo antagónico de la actitud que parte del hecho de que todo lo bueno que nos llega es lo esperable y normal. Para poder expresar agradecimiento es necesario darse cuenta de que hay algo que agradecer y de que uno ha recibido un don del otro. Se trata de cultivar la observación, la capacidad de fijarse en los detalles, y en el hecho de que el otro ha pensado en lo que nos gusta o se ha anticipado a nuestra necesidad. Consiste en darse cuenta de cuando nuestra pareja ha cuidado algo especialmente, y agradecer la oportunidad de compartir otro día.
No se trata de dar un gracias general, de forma convencional, ni tampoco de estar dando las gracias constantemente. Uno puede expresar agradecimiento sin necesidad de recurrir a esta palabra. De todas formas, si nos valemos de ella sería bueno indicar el motivo: “Gracias por apoyarme hoy”, “Gracias por dedicarme tu tiempo, por estar aquí cuando te necesito, por tu complicidad”. Al hacerlo, damos información de lo que valoramos nuestra pareja y así le enseñamos como amarnos mejor.

Facilitar entornos placidos y entornos estimulantes:
El aburrimiento mata cualquier relación. Los entornos placidos son aquellos espacios en los que es posible establecer una comunicación de calidad. Hay parejas que se comunican, de forma habitual, como si estuviesen en campo de batalla: exigen, reprochan, se muestran descontentos, se dan mensajes negativos, palabras en grito o cortantes, siempre en un constante estira y afloja. Esta puede ser la normalidad de algunos, pero es una patología de la normalidad, que genera mucho estrés e infelicidad en la relación. Los entornos placidos están compuestos de momentos de silencio, en los que cada uno puede estar en un espacio propio de reflexión o trabajo – teniendo o no al otro cerca -, pero sabiéndolo presente; son momentos para compartir música, miradas, tareas y conversaciones, con generosidad y respeto a las diferentes necesidades y ritmos.
Los entornos estimulantes son espacios para cargarse de energía positiva. Para ello será necesario estar abiertos al mundo y a todo lo que en el sucede. Pueden encontrarse compartiendo actividades culturales, sociales, debatiendo sobre libros, teatro, política, deporte; abriendo nuestro espacio conjunto a otras personas y otros amigos. Es estimulante abrirse a otras formas de pensar, de ver y mirar; explorar conjuntamente, adentrarse en otros paisajes distintos y llenarse de colores y sonidos nuevos. Para concluir el proyecto nosotros, placidez y estimulo son dos vitaminas emocionales que deben hallar un equilibrio en el espacio de encuentro conjunto.

Respetar al otro:
La aceptación es la vitamina esencial para nutrir la relación. Es un respeto amoroso a nuestra mutua existencia, pero no supone aceptar cualquier tipo de conducta: despotismo, violencia, egoísmo o involución. El respeto al otro no es resignarse a aquellas características desequilibrantes que no se resuelven por comodidad. Respetar es comprender que nuestra pareja es quien es y no quien nosotros queremos que sea; se trata de no pedirle que se convierta en lo que nosotros deseamos que sea, si no que luche para desarrollar su propio proyecto de mejora personal, en el que nosotros vamos a colaborar en la medida de lo posible.

Ref.: Juntos pero no atados, La Pareja Emocionalmente Ecológica, escrito por Jaume Soler y M. Merce Conangla, Editorial Amat S.L., Barcelona


2 comments

  1. Mary dice:

    Estoy de acuerdo con la opinión vertida a ambos tanto el hombre como la mujer nos encanta sentirnos mimados y protegidos es super sensual y exitable, el sentir el calor uno del otro nos llena de energia y vitalidad, es disfrutar plenamente del sexo, cuando hay una entrega total y el pensamiento esta en el o en ella en el momento de la entrega.

  2. A veces una actua por instinto…no como deberia hacer, pues el ser espontanea no quiere decir q somos sincer@s.Cuando abrazamos, acariciamos, hablamos, nos expresamos lo hacemos por que "nos nace" sin percatarnos de que eso nos delata como manipuladores(as).Como dice el amor es respetar la esencia del otro sin pretender que sea como nosotros quisiéramos que sean..porque eso haría simplemente es…. alimentar nuestro ego, pero igual no lo amaríamos como deberá y se merecería el/ella.Lo que quiero expresar es ..que todos nuestros actos debemos expresarlos con mas equilibrio emocional..sabiendo lo que hacemos, pensando en el bien de los dos..no por manipular situaciones, sentimientos..o adivinando como reaccionaria el otro…sino ser maduros emocionalmente…!

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