Ejercicio 6. El Espejo

Querid@ Amig@, que sigue esta serie de ejercicios para adiestrar la mente para ser feliz:

El ejercicio El Espejo como dice el mismo sabio Rimpoche, es bastante fuerte y por esta razón no lo colocamos antes. Según las palabras de el, si se experimentan serias dificultades para completar El Espejo, como fuerte temor u otras reacciones intensas, se puede pasar a otros ejercicios que siguen. En algún momento uno se sentirá preparado para probar de nuevo El Espejo, y podrá realizar los demás ejercicios que aplican la proyección.

El propósito de este ejercicio es ayudarnos a comprender y a ser conscientes del proceso de la proyección. Por proyección nos referimos aquí a la tendencia mental a ver las cosas fuera de uno mismo.
Todos sabemos que si nuestro estado de animo es particularmente infeliz, parece haber un sinfín de cosas externas que justifican e incrementan nuestra infelicidad. Cuando mas conscientes somos de este proceso de proyección, y mas nos responsabilizamos por ello, mas cerca estamos de la madurez mental.
La falta de comprensión del proceso de proyección es lo que nos pone en peligro y nos causa dificultades. Vemos defectos en familiares y amigos pero negamos su existencia en nosotros mismos. No nos damos cuenta de que las faltas que mas nos gustaría negar en nosotros son las que con mayor probabilidad proyectamos en los demás y ante las que reaccionamos de manera mas emocional.

El Ejercicio.

Fase 1.
Siéntese frente a un espejo, preferiblemente uno en el que pueda ver todo su cuerpo. Primero piense que el espejo es un trozo de cristal que contiene una imagen, un reflejo que solo esta allí en virtud de lo que usted ve en el.
Después de unos minutos de relajamiento, cuando la mente comienza a asentarse, mire su reflejo observando todos los pensamientos y sentimientos que surjan. Luego, concentrándose solo en la espiración, exhale todos esos pensamientos, sensaciones y emociones hacia su reflejo en el espejo. Sienta que se esta vaciando gradualmente de sentimientos, pasándolos al espejo. Deje que se origine una sensación de falta de solidez y de transparencia, una sensación de espacio entre usted y sus pensamientos.
Después de 15 o 20 minutos, haga volver todas las cualidades positivas que escoja, dejando en el espejo lo negativo, todo aquello de lo que crea poder prescindir.
Después dedique 5 o 10 minutos a relajar la mente, dejando que los pensamientos vayan y vengan, fluyendo sin dificultad.
Continúe con esta primera fase durante una semana como mínimo, hasta que le resulte fácil proyectar sus sentimientos al espejo y considerar sus experiencias de manera menos sólida que antes.

Próximamente publicaremos la Fase 2 del ejercicio.


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