Como gustar (y ligar) en 7 minutos o la experiencia de un Speed Dating

Lola Rubio
Editorial Océano, Barcelona

FOTO: Te con mini speed dating de Weekends Out, 22 personas el 26 de febrero en rest. Rock n Grill

Ligar, gustar, emparejarse…Es fácil o difícil? Muchas veces, los miedos, los fracasos pasados y, también, el ritmo de trabajo nos obligan a llevar una vida en la que quedan poco tiempo y energías para encontrar y formar una pareja.
Acudir a sesiones de siete citas de siete minutos ha sido para mí una experiencia muy intensa, tanto para lo bueno como para lo malo. En ocasiones, puede ser muy frustrante que acudas a varias citas y nadie se fije en ti. Y puede ser deprimente que tu no le eches el ojo a nadie. Por eso, en este tipo de citas, hay que estar preparados para asumir que, quizás, las cosas no van a ir como esperamos. Pero en la vida hay que asumir riesgos. Así que si te pica el gusanillo de querer conocer a alguien nuevo, te recomiendo que hagas la prueba y te atrevas a experimentar. Quizás a partir de ahora el 7 será tu número de suerte.
Hace un par de años me apunte a match.com y a Meetic, y conocí a montones de chicos y tuve muchísimas citas, pero la verdad es que ninguna cuajo. Les solía gustar yo mas a ellos que ellos a mi, y en alguna de las citas incluso me llegue a aburrir muchísimo, lo cual me hacia sentirme mal por la otra persona, por las expectativas que en ese momento se pudieran estar generando en su cabecita y su corazón. Sin contar con que luego algunos de ellos me abrasaban a llamadas y se hacían los ofendidos porque no se sentían correspondidos como les hubiera gustado.
En fin, que los portales de encuentros son unos medios muy validos y útiles para ampliar el circulo de amistades y, por que no, para conocer a alguien con quien entablar una relación de pareja o sencillamente tener un rollo esporádico, y sigo sin descartarlos, pero me apetece probar algo distinto, mas inmediato, mas rápido. Navegando por Internet, he encontrado publicidad de un fenómeno que viene de Estados Unidos, lo llaman Speed Dating. Por lo que me ha parecido entender, se trata de citas rápidas de 7 minutos de duración en un bar de moda de la ciudad con 7 personas del sexo opuesto. Como las citas a ciegas de toda la vida, vaya. Creo que lo voy a probar, a ver que pasa.
Porque eso si, lo que tengo clarísimo es que con 35 años ni loca me quedo en casa a la espera de un príncipe azul – de haberlo – o llorando mis penas por los rincones. Voy a hacer el esfuerzo de salir, a pesar de las dificultades que a esas edades puede suponer conocer a gente nueva y la pereza que tb me da a veces. Por lo que he visto, Speed Dating parece un medio bastante espontáneo para conocer a hombres y no se pierde tanto tiempo en mensajes arriba y abajo ni en conversaciones interminables por el Messenger, como ocurre cuando se conoce a gente a través de los portales de contactos. Tal vez sea una forma estupenda de pasar un rato divertido y agradable y, por que no, lleno de sorpresas…

Mi experiencia personal en Speed Dating

Me senté en una de las mesitas y se me sentó delante un chico. Estaba muy nervioso y no decía nada. Me pareció que estaba esperando a que sonara el gong para asaltarme a preguntas. Me lo quede mirando y me di cuenta de que como no empezara yo a hablar, sobre aquella mesa no iba a intercambiar ni un Como te llamas/ Así que me lance:
– Bueno, hola, como te llamas?
– Alexandro pero no te voy a decir mi apellido.

Vaya corte. Esto no ha hecho mas que empezar y ya esta empeorando.
– Si, bueno, me llamo Lola.
– Ya veo.
– Pues si, es mi nombre.
– -…
– Bueno, oye, y de que te apetece que hablemos?
– Pues, la verdad, no se…Yo no tengo mucho que contar…Que me quieres contar tu de ti?

Y a todas estas el chico aun no había levantado la vista de sus manos cruzadas en las que unos dedos retorcidos no paraban de enredarse entre si. Yo lo buscaba con la mirada, pero no había manera de despegarla del vaso de Coca-Cola. Así que aquellos se convirtieron en los 7 minutos mas largos de mi vida, pues fue complicadísimo que me contara algo, y yo me puse a hablar de cosas banales para matar el tiempo, sin saber realmente que le estaba contando y si lo que estaba diciendo tenia que ver realmente conmigo. Menuda entrada en esto del Speed Dating y me tiene que tocar a mi el mas rarito, y además el primero y la primera vez que pruebo esto. Bonito estreno.
Por fin sonó la campanilla y este sonido puso el fin de un autentico suplicio. Que chico mas difícil, me dije para mis adentros, así que la siguiente cara masculina que tuve ante mi con una sonrisa de oreja a oreja fue como una boconada de aire fresco. Este me dijo que se llamaba Luis y casi no me dejo abrir la boca, me contó su vida y milagros en cinco minutos, pero como hablaba muy de prisa, me di cuenta de que no me miraba a los ojos ni parecía estar realmente interesado en lo que le pudiera contar yo. Parecía mas bien una maquina de venta de su persona que otra cosa.
– Pues si, y luego también doy clases de judo, karate y taekwondo, porque soy crack en artes marciales, pero además me gusta tocar el djembe, así que todos los sábados por la mañana quedo con unos colegas y nos vamos a la playa a tocar durante mas de tres horas…

Como no pude decir ni “esta boca es mía”, tuve tiempo de ir escribiendo las impresiones que me causo el anterior, pues debido a mi estupor inicial no me acorde de hacerlo, y apunte también lo que me pareció este. Además me fije en su aspecto físico y no me gusto nada. Tenia unas manos pequeñas y una piel blanca lechosa que me producían mas bien grima. Pero hay que reconocer que al menos era un tipo entusiasta y con deseos de comunicar. Salvo que la comunicación fue prácticamente unilateral.

La campanilla sonó de nuevo y el hablador se levanto y aun seguía hablándome mientras se dirigía a la siguiente mesa, a por su próxima victima. Uy no, no, adiós, adiós. De nuevo tuve delante de mi una cara nueva, esta vez de un chico algo mas mayor que los anteriores, como de unos 40 y pico. Parecía un hombre mucho mas maduro, al menos por su aspecto. Pero me pareció de entrada demasiado viejo para mi, o demasiado clásico. Nos pusimos a hablar y por lo menos no costo nada entablar conversación. Nos contamos en que trabajamos y el resulta que trabaja de financiero en una sucursal de un banco. Luego comentamos que es lo que nos gusta hacer los fines de semana. A el también le gusta mucho ir al cine y es un fan de Tim Burton. Me contó que estaba casado hasta hace un año y esta buscando una nueva mujer porque desea formar una familia. Me dijo que ha probado en match.com, como yo, y que se aburrió de largas conversaciones interminables que no conducían a nada, pero lo sigue usando igualmente y ha hecho alguna amiga, pero nada mas, me contó algunas cosas mas, que ahora no soy capaz de recordar. Creo que a este le guste mucho, pero el a mi no. No se, me pareció tremendamente aburrido, y lo note por el tono de voz, que era como cansino, como si hubiera repetido el mismo rollo a quinientas mujeres y le faltara la ilusión y el entusiasmo de que cada vez es una situación distinta. Me dio la sensación de que busca sencillamente la pieza que le falta al puzzle aburrido y monótono que es su vida. Así que escribí un gran NO en la columna pertinente del cuestionario. Sin que el lo pudiera ver, naturalmente. Se levanto muy cortes al toque de campanilla y me dijo:
– Bueno, muñeca, ha sido un placer charlar contigo, cuando quieras cenamos.

Tendré yo una cara de muñeca? Le conteste que encantada de conocerlo, igualmente, y que le deseaba mucha suerte. Supongo que lo debió de captar.

El siguiente me pareció un tipo gris. No recuerdo exactamente de que me hablo, ni que le conteste yo. Tal vez para el fue igual de aburrido que para mi. Lo único que recuerdo es que:
– Trabajo de comercial en una agencia inmobiliaria y mi colega y yo ya hemos ido a unas cuantas sesiones de Speed Dating. Es guay porque hemos conocido unas chicas con las que quedamos en plan de amigos, para salir y eso. No ha pasado nada romántico pero esta muy bien, porque al menos ahora ya tenemos amigas para salir, y las chicas siempre tienen mas amigas, así que en realidad esta es la forma mas barata de conocer a muchas chicas, y además no las tienes que invitar, pues cada una se paga su copa.
Jolines, pensé, el chico amortiza bien su inversión. Puse otro gran NO en la columna correspondiente del cuestionario.
Ya me perdí la cuenta con cuantos chicos hable, la conversación con el siguiente fue fácil y fluyo, pero me di cuenta que era una persona con la que yo tenia muy poco que ver. En fin, era majo y tal, pero no me pareció un hombre soñador, sino tremendamente organizado y practico. Cuando ya había sonado la campanilla, saco su agenda electrónica y me pidió el teléfono. Me quede tan sorprendida, pues no me esperaba ese gesto suyo para nada. Le dije que no me parecía procedente pedirme el teléfono así, a bocajarro, pues el sistema Speed Dating es otro, que si me interesaba volver a verlo ya lo indicaría en el cuestionario. Se contrario mucho:
– Mira, yo no puedo andar perdiendo el tiempo.

Y tal cual se levanto sin despedirse y se fue a hablar con la organizadora.
…y de repente, ha llegado EL. Ah, no se si voy a ser capaz de describir lo que he sentido en ese momento. Al verlo, se ha hecho un silencio y ha llegado ese hombre, caminando con gran elegancia y mirando a su alrededor como en cámara lenta, hasta llegar a mi mesa. Se ha sentado delante de mi y me ha mirado con los ojos azules mas bonitos y penetrantes que me han mirado jamás. De repente me he sorprendido a mi misma mordiendo el bolígrafo, así que lo he mirado a la cara y he visto que sonreía, de forma franca y alegre.
– Te gusta volar?

La pregunta me ha desconcertado.
– Me encanta.
– Y que te gusta ver cuando vuelas?
– Las nubes de algodón, me imagino a mi misma saltando de una a otra, ingrávida.

Ha sonado la campanilla, se ha levantado, se despidió y se ha marchado.

El séptimo chico que se sentó delante de mi fue todo un descubrimiento.
– Me llamo Julian, y tu?
– Lola.
– Encantado de conocerte, te lo estas pasando bien?
– Bueno si, supongo que si.

A partir de ese momento empezó una conversación que podía haber durado toda la noche, pues en pocos minutos nos contamos muchísimas cosas el uno del otro, sin prisas ni atropellos, pero con mucha pasión, eso si. He comprendido que es un gran conversador y que tiene mil cosas interesantes que contar, porque es alguien que tiene muchos motivos para estar vivo y ganas de compartirse con los demás. Mientras hablaba con el, pensé que hacia tiempo que no encontraba tanta humanidad condensada en una sola persona, y me pareció que me estaba empezando a enamorar, de una manera muy distinta a como me enamore de EL, a quien en ese momento veía de espaldas, en otra mesa. La velada acabo y yo me sentía totalmente confusa, una vez mas, así que como me suele ocurrir en ese tipo de situaciones, preferí no hablar con nadie, recoger mi bolso y marcharme para la casa. La mañana siguiente recibí e-mail de los organizadores – me han apuntado ambos chicos que me gustaron, y me mandaron sus e-mails y teléfonos y ahora – voy a descubrir de verdad, cual de los dos me gusta mas!!

Pensando en los próximos Speed dating, he llegado a las siguientes conclusiones, que esta vez pienso seguir a rajatabla:

1. Voy a la velada a divertirme. Me lo planteo como un juego para pasar un buen rato.
2. Lo importante que la conversación con el otro fluya. Es preferible improvisar.
3. No vale la pena ponerse nerviosa. El chico que tengo delante esta ahí para lo mismo que yo.
4. Debo ser lo mas natural y espontánea posible, yo misma en cada momento.
5. El amor no se puede forzar, aunque hay que estar alerta y predispuesta para no dejar escapar el tren.


4 comments

  1. Anónimo dice:

    En realidad este parece ser un ecelente método para alcanzar la felicidad junto a una persona que nos agrade mucho, especialmente para quienes nos hemos dejado absorver por las exigencias de la sociedad y ya no nos queda tiempo para lo verdaderamente importante que tiene la vida… para vivir y disfrutar de ello.

    Felipe

  2. Anónimo dice:

    la verdad me parece bien sobre todo para saber que tan interesante es conocer personas
    por esta via !interesante¡

    la verdad si me animo intentare sobretodo para experimentar que tam bueno es

    Saludos

    Juan Boni

  3. Luis Enrique dice:

    Uy, con lo amarguito que soy mejor ni me animo, me vayan a mandar por un tubo a los 2 minutos como con los primeros que le tocaron a esta chica jajaja.

  4. Hola Luis Enrique,
    Sabes, en ruso tenemos un dicho: Quien no se arriesga, no toma champaña!! – lo siento, pero mucha gente dice que así es…
    un abrazo y espero que no te hundas mas en las amarguras…
    Svetlana

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