Como Reconciliar, Meditación en Pareja

Svetlana Peskova, MSc. Por los motivos del libro “En Brazos Del Amado” de Stephen Levine y Ondrea Levine Para el gran terapeuta y psicólogo, experto en meditación Stephen Levine y su esposa Ondrea Levine, existen 3 niveles mentales que repasar para seguir adelante en el desarrollo espiritual de pareja:

  1. la Pequeña Mente,
  2. la Gran Mente y
  3. Sin Mente

En el amor de pareja normalmente reina la pequeña mente egocéntrica que vive en la cabeza, y de allí salen las peleas y broncas…La gran mente vive en el corazón y solo pocos logran llegar allá. Si la pareja trabaja verdaderamente para librarse de la mente y trascender, según estudios tártricos se puede lograr el nivel Sin Mente, que es el objetivo final o estado de Nirvana, que puede darse en una pareja. Stephen Levine lo llama a ese estado sin mente El Amado, cuando la pareja llega al Amado, las separaciones se disipan y las bodas se consuman. La mente pequeña ansia el Amado, la gran mente se relaciona con el Amado, sin mente es el Amado. A continuación disfruten de la Meditación en Pareja, que les ayudara en el camino de cruzar las fronteras de separación entre los dos: Siéntate frente a tu pareja y concéntrate en su presencia. Mira sus ojos, y mientras miras sus ojos, su dulce mirada, imagina como el perdón fortalecería su relación. Se trata de que ambos tuvieran una mayor capacidad de dar y de recibir perdón, lo que significa tener una mayor cualidad de aceptación del otro y del abandono del resentimiento en su corazón. Para lograrlo, silenciosamente, di a tu compañero/a: “Te perdono. Te perdono.” Observa que es lo que bloquea el perdón, que lo desvía, y observa asimismo, que lo favorece. La mirada blanda, sin mirar fijamente, dejando que los ojos estén en contacto en el nivel donde no tienes deseos de retirarte, donde se deja atrás lo viejo, lo severo, y los dos se funden mas allá de cualquier historia personal. Permita que el perdón abra el camino. “Perdono cualquier cosa que hayas hecho consciente o inconscientemente en el pasado y que me hizo daño, cualquier cosa por la que me sentí insultado o dañado por ti.” “Te perdono. Es tan doloroso que tú estés fuera de mi corazón, y no vale la pena. Te perdono.” Permítelo. Permite el perdón. Respira el perdón en tu corazón. Deja que tu respiración traiga a tu pareja al corazón en el perdón y en la misericordia, deja que lo abrace con cariño, acepta su dolor también. Deja que este en tu corazón, deja que flote en el océano de perdón y de cariño infinitos. Ten piedad de los dos. Ten piedad de ti. Deja que ambos se sientan la compasión mutua. Abandona la costumbre de controlar, deja de imaginar lo que debe pensar la otra persona. Muere al ser controlador. Abandónate al cariño. Causa tanto dolor esta separación. Este pensar en el otro en vez de ser uno con el otro. El perdón conecta. Es el puente entre los corazones. Déjalo como es. “Te perdono. Te perdono.” Ahora permite que tus ojos se cierren. Deja que tus ojos descansen por un momento y siente a ese ser como una presencia en tu corazón. Siente la conexión del perdón. Cada respiración te acerca un poco más a su corazón. Deja que flote en la compasión y en cariño. Para que la relación se sane en compasión, en misericordia, en perdón. Ahora, suavemente, abra los ojos y mira de nuevo el rostro de tu pareja, mira sus ojos. Permite que las miradas se ajusten. Mirada blanda. Los ojos se funden en lo mas hondo del corazón de cada uno, dile: “Te pido perdón. Te pido que me perdones por todo lo que he hecho y que te hizo daño, consciente o inconscientemente. No te lo pido porque me sienta culpable o avergonzado. Te pido en sabiduría. Te lo pido con el deseo de que comencemos de nuevo.” “Te pido que me perdones por hacerte sufrir. Por mis descuidos, por mi cólera, por mi desconfianza, mi impaciencia…sea como sea que yo te haya hecho daño, te pido que me perdones.” “Es tan doloroso sacarnos a alguien de nuestro corazón. Apenas podemos soportarlo. Es tan doloroso que alguien nos saque de su corazón, sentir que no somos bien acogidos ahí! Que estamos tan solos! Y con tanta pena. Te pido que me perdones. Te pido que no me saques de tu corazón, ni siquiera un poco. Te pido que al respirar me introduzcas en tu corazón, que me lleves como soy, con mis dolores y mis alegrías. Te pido que me perdones.” Déjalo entrar. Respira su perdón con tu corazón. Deja que te rompa el corazón. Permítete ser perdonado. Y deja de nuevo que tus ojos se cierren. En tu corazón, vuélvete a ti mismo, hacia ti mismo. Entra en tu corazón. Observa lo que puede hacer la mente para tratar de bloquear tu perdón. Si te dice la mente que no vale la pena, que estas compadeciendo de ti mismo, contempla a esa mente inmisericorde que te separa de ti mismo, que te aparta de todo lo que tú amas. La mente severa y poco bondadosa. Y deja que todo eso se funda en el perdón. Di en tu corazón: “Te perdono.” Dilo para ti mismo. Es la única voz que siempre hemos deseado escuchar. Habla contigo en tu corazón. Usa tu propio nombre y di: “Te perdono.” Permítelo. Ten piedad de ti. De ti, que eres otro ser sensible que ansia la libertad. Ten piedad. Respira en tu corazón. Entra en tu corazón. Siéntete acunado en tu corazón, acunado en el perdón y en el cariño. Déjate flotar en la luminosidad de tu gran ser. Ahora abre suavemente los ojos y mira a ese ser increíble que esta ante ti, que esta contigo. Ten presente que también el ha deseado morir y ha anhelado nacer. Que todos estamos juntos en esto, y que en la medida en que reconozcamos nuestra pena, reconoceremos la enormidad de nuestro corazón para ir mas allá de esta separación condicionada. Para romper lo viejo. Ahora estas mirando los ojos del Amado. Son ojos sagrados. Puedes besar a la novia.


2 comments

  1. es tan difícil perdonar…porq no esperamos tampoco q nos perdonen ..porq cuando perdonamos estamos también perdonándonos..a nosotros mismo….y somos duros con nosotros mismos…aceptemos que erramos y permitimos q las cosas pasen y por eso no podemos ver al Amado…porq somos duros de corazón

  2. Anónimo dice:

    En el perdon esta el empuje, el inicio de un nuevo comienzo de una nueva oportunidad de vida, muchas veces nuestro ego es tan poderoso que no nos permite derrivar los muros y barreras que nuestra propia mente ha creado, creo que todos tenemos la capacidad de perdonar y perdonarnos solo tenemos que aprender a ser autenticos con nosotros mismos y con los demas actuando de corazon y dejando de lado el amor propio porque sino nunca sabremos lo que es realmente la humildad.

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