¿Como Dejar de Amar?

Autor: NATALIA RODIONOVA, Centro de Relaciones Interpersonales, Ekaterimburgo, Rusia.
Traducción: Svetlana Peskova, MSc.

No es secreto que todos nos hemos preguntado alguna vez en la vida: ¿como dejar de amar? ¿Será verdad que eso es lo que queremos: de verdad dejar de amar, o simplemente estamos buscando otra cosa?
¿Talvez queremos dejar de sufrir? ¿Qué deseamos al surgir en nuestra cabeza semejante pregunta?
Al enamorarse mutuamente, nos convertimos en dependientes uno del otro. Todo ahora comienza a tener un peso muy significativo: las miradas del otro, la entonación con que habla, sus gestos, sus caricias…todo adquiere un significado muy especial que antes era desconocido. Y todo esto colorea nuestra vida en los colores vibrantes y prometedores de la felicidad adquirida. No queremos separarnos de la pareja ni por un solo instante. Parece que hemos encontrado algo que toda la vida hemos pasado buscando: integridad, claridad, habilidad de ser y sentirse feliz…la energía se hierve por dentro y sentimos una luminosidad interna que podría alcanzar a cubrir al mundo entero. Así es el enamoramiento.
Que pasa entonces y ¿por que con el tiempo llega un momento cuando preferiríamos dejar de amar? Es extraño, que al enamorarse nos parece que por fin llegamos a casa, a nuestro propio ser y desde allí actuamos. Pero cuando deseamos dejar de amar – justo tenemos el objetivo de volver a casa, cada uno en sí mismo. Da la sensación de que entregamos nuestra felicidad equivocadamente en manos ajenas. No importa que esa persona sea un ser amado, de todas maneras es el otro.
Hacemos a esa persona responsable por nuestros sentimientos, pensamientos, nuestro futuro. Es como decirse: “¡ahora te amo y estoy feliz solamente si estas cerca y me amas igual como yo quiero que me ames!” claro, no lo estamos pronunciando, o probablemente ni nos damos cuenta de que eso sucede…mientras la persona llene nuestras esperanzas – ¡estamos felices de verdad!
Sin embargo, las esperanzas tienden a no siempre cumplirse. Se acumulan los resentimientos y desilusiones. El pensamiento: “estoy feliz por ti” se reemplaza por otro: “si no fuera por ti – ¡estuviera feliz!”. Recién allí comenzamos a cuestionarnos si podemos dejar de amar a esa persona.
¿Por qué sentimos esa necesidad?  Para quitarnos de encima el peso de recientes resentimientos, desilusiones, el dolor y la desesperación. Para de nuevo sentir la vida y ser felices. Para independizarnos. Para liberarnos. La convicción de que nuestra felicidad la podemos lograr por nosotros mismos. Pero si es así, si nosotros mismos hemos escogido ese estado, si esta en nuestro poder ser felices o sufrir – ¿por qué entonces negar el amor?
¿Qué es lo que buscamos finalmente?  ¿Ya no amar más, o no depender de amor? ¿Tomar nuestra vida en nuestras propias manos y responsabilizarnos de esta? ¿Comenzar de nuevo sentir la satisfacción por la vida? Al poner condiciones de tipo: “para todo eso necesito olvidar que amé a esa persona” nos auto-engañamos de nuevo. El amor no acepta condiciones. El amor no propone esperar algo a cambio. El amor es cuando entregamos una parte de nuestra alma  porque sabemos que tenemos algo que compartir. Para ser felices, no necesitamos dejar de amar a alguien. Lo que necesitamos es aprender a amarnos a nosotros mismos.

One comment

  1. Anónimo dice:

    Yo pienso que uno nunca deja de amar, solo empieza amar de forma diferente, por supuesto aprendiendo a empezar amarce uno mismo, para así brindar un amor sano a la persona que quieres como tu compañero….

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