Conozca Gente por sus Manos

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Al conocer nuevas personas en nuestra vida, es bueno fijarse en la forma de sus manos para comprender más acerca de ellas. Todas las personas se dividen en ciertos tipos y características que según la quiromancia, expresan sus manos y sus dedos. Esperamos que este estudio te ayude a establecer verdaderos lazos  de amistad y amor comprobados por la sabiduría antigua que a nuestros tiempos ya se convierte en el conocimiento de la cultura general. –  comentario de SVETLANA PESKOVA, MSc.
Por qué es importante el estudio de la mano: Porque hemos descubierto que nuestro cuerpo es un todo, y que cada una de sus partes está enlazada con todas los demás. Y, al igual que la acupuntura y la digito puntura actúan sobre determinadas zonas externas para influir en otras zonas internas de nuestro organismo, también en la mano hallamos reflejadas a flor de piel todas las demás partes del cuerpo. No hemos de olvidar que las manos son nuestro elemento más móvil, más accesible; es lógico que en ellas se refleje todo lo demás.
Clasificación de las manos en quiromancia
Así, las manos tienen una serie de características importantes que se relacionan con todo el resto de nuestro ser. Por ejemplo, existe la teoría de que la mano izquierda de un niño se corresponde hereditariamente con la mano izquierda de su madre, mientras que la derecha se corresponde con la mano derecha de su padre. También la mano izquierda está relacionada con nuestros rasgos genéticos y subconscientes, mientras que la derecha refleja nuestras relaciones con el mundo exterior. La mano izquierda es el pasado; la derecha, el futuro. La mano izquierda es pasiva, mientras que la derecha es activa (excepto, por supuesto, en las personas zurdas, en las que es al revés).
La forma de la mano también es importante. Las manos se clasifican en siete tipos:
1) elemental; musculosa, ancha y de piel gruesa, con dedos amplios y cortos: corresponde a personas equilibradas, prácticas y de reacciones tranquilas.
2) espatulada; con los dedos anchos en sus extremos: pertenece a personas que poseen una gran confianza en sí mismas, instintivas, independientes, materialistas, vanidosas y a veces egoístas.
3) psíquica; alargada, tanto en la palma como en los dedos: señala a una persona soñadora, poco práctica, de gran imaginación, pero que puede conseguir un gran éxito si sigue el camino adecuado.
4) cuadrada; llamada también «práctica», tiene una forma eminentemente cuadrada o rectangular: pertenece a personas ordenadas, equilibradas, que lo basan todo en el método y la precisión; poseen iniciativa y empuje, y son francas hasta el punto de crearse problemas con su franqueza.
5) nudosa o filosófica; caracterizada por el engrosamiento de las articulaciones de los dedos; revela tendencia a la filosofía y a las tareas intelectuales; profundidad del pensamiento por encima de la acción.
6) cónica; es la mano de los artistas, un intermedio entre la mano cuadrada y la elemental, en la que la palma forma, de abajo arriba, una especie de cono: corresponde a las personas intuitivas, imaginativas, amantes de la belleza y la poesía, activas y trabajadoras, con una clara tendencia hacia las artes.
7) mixta; con los dedos desplazados hacia el centro de la mano y forma ligeramente redondeada; es frecuente en actores, artistas y publicitarios, personas de gran sensibilidad y emotividad, que en general no son tan superficiales como parecen.
El estudio de los dedos de la mano constituye uno de los apartados más apasionantes y difíciles de la
quirología, precisamente por su multiplicidad de formas y características y por el hecho de que estas no están muchas veces bien definidas, por lo que es fácil caer en ocasiones en el error.

La longitud de los dedos

Su longitud es otro elemento a tener en cuenta. La longitud de los dedos se mide con respecto a la de la palma, contando esta desde el arranque del dedo medio hasta la articulación de la muñeca. Si la longitud de los dedos es superior a un 80% de la de la palma, se consideran dedos largos; si es inferior, cortos. Los dedos largos, si son además delgados, señalan preponderancia de lo ideal sobre lo material, mientras que si son gruesos
indican un idealismo más realista, que tiene en cuenta también las cosas materiales. Los dedos cortos y gruesos indican carencia de idealismo, predominio de las cosas y las satisfacciones materiales; cuando son delgados señalan dominio sobre los demás, cualidades de liderazgo. Por otra parte, los dedos pueden ser rectos o torcidos. Los primeros indican a personas que se hallan satisfechas consigo mismas, mientras que los segundos señalan a personas propensas a hallar dificultades…, o incluso a creárselas.

El dedo pulgar

Quirológicamente, el pulgar es un dedo aparte, que es considerado de forma independiente de los otros cuatro. En primer lugar, no tiene tres huesos (falange, falangina y falangeta), sino dos. Es, junto con el meñique, el dedo más corto de la mano, pero ocupa una posición inferior con respecto a este y es mucho más grueso. Y, evidentemente, su cualidad de ser oponible a los otros cuatro lo convierte en el más importante de la mano: sin este rasgo anatómico fundamental, el hombre no sería hoy lo que es, ya que no dispondría de la cualidad más importante que lo distingue de la mayoría de animales: el poder asir todo tipo de objetos.
Una serie de características particulares, además de las mencionadas más arriba para todos los dedos en general, distinguen los diversos tipos de pulgares de la mano. Una de las más importantes es el ángulo que puede formar con el resto de la mano cuando lo abrimos al máximo. Generalmente, este ángulo suele ser de 90° con respecto al dedo índice. Esta característica suele indicar a una persona segura de sí misma, poco influenciable por los demás. Si el ángulo máximo es menor de 90°, la persona suele ser sugestionable, y se deja influir y convencer fácilmente. Por supuesto, cuanto menor sea el ángulo, más influenciable será la persona.
Otra característica es la longitud. Su longitud ideal dentro de la mano es la misma que la del dedo meñique; en este caso, señala a una persona equilibrada; un pulgar largo indica a una persona dominante, mientras que el pulgar corto es propio de los caracteres débiles. Esta característica, sin embargo, queda supeditada a las demás propias del dedo, sobre todo la forma de su punta.
Otra característica digna de tener en cuenta es su mayor o menor altura con respecto al resto de la mano. Si la raíz del pulgar es baja (lo normal es que, con la mano cerrada, la punta del pulgar coincida con el centro de la primera falange del índice), la palma de la mano será amplia y abierta; si es alta (es decir, si la punta del pulgar llega hasta la primera articulación del índice o incluso más arriba), la palma será más bien corta. En el primer caso tenemos a una persona comunicativa, que confía en los demás; en el segundo nos hallamos ante una persona desconfiada, egoísta e incluso egocentrista.
Y enumeremos finalmente otro atributo revelador: su flexibilidad, no sólo hacia dentro sino también hacia fuera.
Si el pulgar se muestra rígido, es decir, no se puede doblar hacia fuera mas allá de una línea recta, evidencia un temperamento conservador, tenaz, arraigado a sus principios y difícil de hacer cambiar. Por el contrario, si se puede doblar hacia fuera formando un arco, señala a una persona complaciente, dispuesta en todo momento a acomodarse a los demás.
El dedo pulgar es importante en quirología tanto por sí mismo como por ser un elemento corrector de los significados de los demás dedos, que en algunos aspectos quedan supeditados a él.

Los demás dedos de la mano

Los dedos de la mano reciben en quirología nombres alegóricos que los identifican con antiguos dioses y también con el Zodíaco. Así, el pulgar es el dedo de Venus, el índice el dedo de Júpiter, el medio el dedo de Saturno, el anular el dedo de Apolo o del Sol, y el meñique el dedo de Mercurio. Estos nombres, evidentemente, tienen que ver con su simbología, aunque en gran parte se trate de una simbología esotérica e iniciática; muchos quirománticos utilizan estos nombres solamente para dar mayor belleza y espectacularidad a
su vocabulario.

El dedo índice

El dedo índice es aquel con el que señalamos, y de ahí su nombre; se conoce también como el dedo de Júpiter. Se le atribuyen las características de las altas dignidades, los sentimientos religiosos, la ambición. Está fuertemente ligado al pulgar, no sólo por su inmediatez, y las características de este pueden hacer cambiar su significado. Si el índice es largo, señala dominación, orgullo, ambición reprimida; si es corto, ambición violenta y desenfrenada; si es grueso, ambición hacia los apetitos materiales; si es delgado, incapacidad de realizar los deseos; si su punta es cónica y el dedo carece de nudos, una gran capacidad de adaptación; si tiene nudos, problemas en realizar esa adaptación. Médicamente, ofrece valiosas informaciones sobre el hígado, el bazo y las dolencias reumáticas.

El dedo medio, o corazón

El dedo medio es el dedo más largo de la mano y el que ocupa la posición central, y de ahí su nombre; se le conoce también como el dedo de Saturno. Por su posición, se le considera como el dedo del equilibrio entre la introversión y la extroversión, entre el conciente y el subconciente. Si es largo, señala tendencia hacia lo científico, capacidad de análisis; si es corto, una mente superficial; si es grueso, tendencia a lo práctico y materialista; si es delgado, a la incredulidad y al sufrimiento; si es liso, espontaneidad e inspiración; si es nudoso, meticulosidad y tendencia a lo práctico; si se inclina hacia el anular, tendencia hacia el arte y la artesanía; si lo hace hacia el índice, realismo, con un toque idealista. Médicamente, ofrece valiosas
informaciones sobre los intestinos.

El dedo anular

El dedo anular recibe este nombre porque es el dedo donde normalmente se llevan los anillos; se le conoce también como el dedo de Apolo o del Sol. Expresa las capacidades creativas, la inspiración hacia lo bello, la espontaneidad, el idealismo. Si está bien formado y encaja armónicamente con el resto de la mano, señala solidez emotiva; si es largo, energía, voluntad y espíritu observador; si es corto, tendencia a la vulgaridad; si además de corto es grueso, tendencia a la autocompasión; si es liso, inspiración artística; si es nudoso, orden y método; si tiende a inclinarse hacia el dedo medio, dificultades entre lo que se desea y el sentido del deber; si lo hace hacia el meñique, una motivación monetaria en las inclinaciones artísticas. Médicamente, ofrece valiosas informaciones sobre los trastornos cardíacos.

El dedo meñique

El dedo meñique, finalmente, es el más pequeño de la mano, y de ahí su nombre; aunque su longitud es normalmente la misma que el pulgar, es mucho más delgado, y por supuesto carece de su movilidad; se le conoce también como el dedo de Mercurio. Quirológicamente es el segundo dedo más importante después del pulgar, pese a su aparente insignificancia. Expresa todas las relaciones emotivas no cubiertas por el anular: las relaciones con los demás, las relaciones familiares, y sobre todo las relaciones sexuales. Si es largo, tiende a replegarse sobre sí mismo, y eso mismo es lo que indica con respecto a la persona, que se retrae en sí misma y desarrolla a menudo un amor hacia el estudio y la investigación; si es corto, señala poco sentido práctico, carencia de voluntad, necesidad de apoyarse en otra persona; si es grueso, vulgaridad con tendencias a la mentira; si es liso, espíritu científico y racional; si tiende a inclinarse hacia el dedo anular, susceptibilidad, propensión a decir pequeñas mentiras; si además es nudoso, esas mentiras pueden ser auténticos engaños; si la tendencia es a inclinarse hacia el otro lado, separándose del resto de la mano, problemas de clara naturaleza sexual. Médicamente ofrece valiosas informaciones sobre los riñones, la vejiga y el aparato reproductor.

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